Mostrando entradas con la etiqueta Sobre los libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sobre los libros. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de agosto de 2008

El cuidado de los libros

Otra vez paseando por la web encontre un interesante articulo, esta vez sobre el cuidado de los libros. En forma de acotacion personal recomiendo, aparte de los cuidados listados en el articulo, mantenerlos fuera del alcance de las civilizaciones totalitarias y las iglesias (no asi del alcance de los niños)



Consejos para la correcta higiene y cuidado de una biblioteca


El descuido en la higiene de una biblioteca repercute a largo plazo en su consulta, y puede derivar en la destrucción física de la misma. Regularmente debe limpiarse el polvo que se acumula en el canto superior de los libros. Esta operación se realiza con un brocha de pelo semi-rigido y un paño humedo frente al libro para que este atrape las particulas de polvo


Conviene separar cada medio año, como mínimo, todos los libros de sus estanterías, limpiar las mismas con un trapo húmedo y secar la estantería con uno seco, posteriormente, se vuelven a colocar los libros despues de haber limpado el polvo acumulado en las tapas con un paño suave


Durante la lectura de los libros es conveniente observar las siguientes medidas higiénicas:


1. No utilizar los libros con las manos sucias

2. Evitar depositar los libros en lugares húmedos y polvorientos

3. Evitar exponer los libros a la luz solar directa y/o fuentes de calor

4. No doblar las esquinas de las páginas para marcar la lectura, utilizar un señalador de lectura

5. No humedecerse los dedos con saliva para pasar las páginas, que aparte de ser de pésimo gusto, la secreción deteriora enormemente los libros

6. No comer ni beber encima de los libros

7. No toser encima de los libros

8. Cuando manejemos libros muy antiguos o documentos preciosos es conveniente usar guantes blancos que preserven el documento de la grasa que naturalmente expele de nuestras manos


9. Aunque estás medidas parecen elementales y obvias no por ello la mayoría de las personas las observa, lo que provoca el deterioro de nuestras bibliotecas mucho tiempo antes de lo deseado.


10. Para leer un libro intonso* utilícese una plegadera o un abrecartas para separar las hojas de manera uniforme.


11. Si se desprende la tapa lo mas recomendable es no intentar unirlas por ningun medio adhesivo, ya sean cintas o pegamentos comerciales, en caso de no poder atender oportunamente este problema lo mejor es formar una guarda con una buena cartulina para formar una envoltura de protección, realizada esta operación, lo mas recomendable es dejar al libro descansando horizontalmente en la estantería


12. Si las tapas del libro se ensucian pueden limpiarse con mucho cuidado con una goma plástica marca STAEDTLER o con un cojín limpiador de la misma marca. Si no se dispone de esta marca lo mejor es ser cuidadoso en la elección de una goma pues una gran cantidad de ellas pueden resultar sumamente abrasivas o depositar sustancias indeseables en el papel


Medidas profilácticas:


Situar la biblioteca en un lugar seco y aireado

Apartarla de atmósferas ácidas

Que la madera de los estantes esté lo más seca posible

Dedicar especial atención a la presencia de roedores


Enfermedades de los libros


La falta de higiene provoca la aparición y proliferación de agentes patógenos que se alimentan de los estantes o de los propios libros.


Existen parásitos vegetales y animales que provienen de las propias materias primas de los libros, que sobreviven al proceso de elaboración del papel y que, posteriormente, se desarrollan y proliferan aprovechando las favorables condiciones de humedad y temperatura reinantes en la biblioteca. Por ello se evita el uso de estantería con cristales ya que la falta de renovación de aire favorece a los parásitos.


Especies vegetales parásitas de los libros:


Hongo Chaetomium que provoca manchas amarilloverdosas

El acrostalagmus cinabarinu que provoca, manchas de color cinabrio

Las alternarias que producen puntitos negros

El fusarium que provoca manchas de color cereza

El aspergillu repens que produce manchas amarillo oscuro

El spicaria elegans que provoca manchas de color castaño


Los parásitos animales se comen literalmente los libros. Por ejemplo: la cucaracha, el pececillo de plata, el piojo del libro, algunos escarabajos y carcomas y las termitas. Los ratones también son una especie que daña seriamente las colecciones, esto se debe a que utilizan sus materiales para construir sus nidos

miércoles, 23 de julio de 2008

Sobre Los Libros de Autoayuda

Leyendo los diarios por la mañana mientras me tomaba un te verde, encontre este interesante articulo sobre los libros de autoayuda. Este articulo se encuentra en la edicion digital del diario Critica. Saludos, disfrutenlo. A.

Conclusiones de un original estudio académico sobre los libros de autoayuda

“Son el paso previo a los psicofármacos”

La investigadora del Conicet Vanina Papalini dice que estos textos crean un sujeto aislado y omnipotente, demonizan el conflicto y exaltan el éxito asociado al dinero como valor máximo. Ejemplos.



“Llega un momento en el que no se puede más y se pasa del libro de autoayuda al psicofármaco”, asegura Vanina Papalini, investigadora del Conicet y especialista en comunicación que acaba de doctorarse en la UBA y en París VIII con un trabajo dedicado a los libros de autoayuda como género literario.

Sobre el valor de esos textos en la construcción de un sujeto aislado y omnipotente, la demonización del conflicto y la exaltación del éxito asociado al dinero como valor máximo habla en esta charla con Crítica de la Argentina.

–¿Qué características tiene como género la literatura de autoayuda?

–Son libros orientados a la subjetividad de la persona y esta dimensión, para los autores de los libros de autoayuda, es la clave de resolución de los problemas de todo tipo que puedan experimentarse. Tanto los que podemos llamar emocionales o de relaciones con los demás, como aquellos que uno podría considerar más estructurales, relativos a las modalidades de trabajo, son pensados como posibles de ser resueltos por el individuo mismo, sin la intervención de ninguna otra persona ni con la transformación de ninguna otra condición.

–¿Qué particularidades tienen los libros de autoayuda argentinos?

–No tienen ninguna particularidad en especial, y tienen la característica de preparar al sujeto para unas condiciones de vida globales. Esto es: la enorme flexibilidad de empleo y un escenario de cambio constante que implican un costo emocional muy grande por esta situación permanente. Lo construyen como un sujeto simpático que siempre va a mostrar un rostro sonriente a pesar de cualquier situación que ocurra.

En ese sentido, trabajan sobre una hipocresía funcional. Que mueve a no mostrar, a guardar en lo más hondo los propios sentimientos. Construye a un individuo que siempre tiene ganas de actuar y de hacer y que se autoexige un montón, al punto de que se considera omnipotente para poder resolver todas las situaciones. Como contracara, aparece el hecho de que las personas hacen el esfuerzo por cumplir con todos estos mandatos, que los libros plasman pero que son sociales, y llega un momento en el que no se puede más y se pasa del libro de autoayuda al psicofármaco. Así se puede estar siempre en actividad, diluir toda tristeza y toda preocupación, para mostrar siempre la mejor cara y poder seguir actuando. Uno de los libros de autoayuda que vendió mucho en el último tiempo es Padre rico, padre pobre.

–¿Y qué puede decir sobre ese libro?

–Trabaja sobre la idea de que siempre se puede ser un triunfador y que esto depende de uno mismo. En ese sentido, uno es dueño de su propio destino y ni siquiera el lugar de nacimiento, la familia, la educación que recibió, son condicionamientos fuertes. Es el mito del self made man, pero traducido a la época actual y con elementos novedosos.

Entre estos libros, algunos tienen características más espirituales, y rondan la zona new age, y otros, no; son mucho más descarnados. Tienen la forma de un manual, incluso te dan una serie de pasos escritos de cómo lograr la disolución de los malestares y cómo solucionar los problemas cotidianos. Pero al mismo tiempo que ha crecido el consumo de los libros de autoayuda, también creció el consumo de psicofármacos de una manera bastante importante, y creció la cantidad de la población que se considera afectada por la depresión, que es una enfermedad de límites muy imprecisos, y que nadie sabe con exactitud si es una patología o no y en qué punto deja de ser una sensación de tristeza para convertirse en una enfermedad. Es muy fácil medicarla porque no está muy claro el límite entre lo patológico y lo que no lo es. Y el consumo de psicofármacos ha crecido de manera notable para gran alegría de la industria farmacéutica.

–¿Cómo es la construcción de la subjetividad que proponen esos libros?

–Sobre todo trabajan sobre la idea de un individualismo omnipotente. Al punto de enseñar a no prestar atención a los comentarios que los otros ofrecen sobre uno mismo. Es como un individuo cerrado que se forma una imagen positiva de sí mismo con prescindencia de lo que puedan opinar a su alrededor.

En ese sentido es bastante terrible, por más que pueda tener efectos positivos sobre la autoestima, porque crea una especie de sordera y de aislamiento. Uno deja de interactuar con los otros, en la medida en que ponen en riesgo nuestra propia imagen del yo. No es seguro que esto se produzca de esta manera, a pesar de que los libros tengan esta tendencia, porque las personas mantienen una vida social bastante amplia en la Argentina. Creo que todo lo que sea grupal o social, o gratuito, y que no tenga como finalidad el éxito va en contra de esta tendencia dominante.

–¿Y por dónde pasa el éxito en estos libros?

–El individuo se siente realizado si ha tenido éxito económico. En el caso de que no le haya ido bien en lo económico, el segundo nivel es sentirse bien consigo mismo, pero está muy lejos del anterior. Y la idea de competencia atraviesa todo esto con una ideología bastante antigua que es la del darwinismo social. No hay ningún condicionamiento ético que pueda limitar las acciones para ganar en esta competencia loca.

–¿Recuerda un ejemplo de algún libro?

–El libro ¿Quién se ha llevado mi queso?, que también tuvo bastante renombre en su momento, plantea la situación de dos ratones a los que de un día para otro les desaparecieron un queso que tenían en un lugar, y uno no quiere no salir a explorar los laberintos para encontrar queso y el otro sí porque cree que si no se van a morir de hambre. Y en un momento, el segundo abandona al primero y sale para salvarse a sí mismo. Esto de alguna manera concentra la idea que se quiere transmitir: que al final se trata de salvarse solo y no importa qué es lo que está ahí atrás.

–¿Qué rol cumple la comunicación?

–Cumple un rol fundamental, y es pensada como la manera de resolver la mayor parte de los problemas porque se presupone que no hay desacuerdos esenciales. Se trabaja sobre la idea de que éste es el mundo existente, se trata de adaptarse del mejor modo posible, y la conversación apunta a ponernos de acuerdo en un objetivo que ya está predeterminado y es igual para todos.

Es decir, son libros que descartan la idea de disenso, de confrontación de ideas y que ven en eso un elemento amenazador. El que confronta o no está de acuerdo está por fuera del sistema y no interesa retenerlo. También en este sentido se avanza hacia un mundo mucho más homogéneo en términos de los modelos a alcanzar y las metas a conseguir, y en el que hay una desaparición y una demonización del conflicto.